Mi reino por un…

Jodido  Shakespeare la frase que dejó el tío escrita, a mí me ha servido para empezar este post. El viernes mi móvil decidió que ya había sufrido bastante dedazo mío y se lanzó de cabeza desde una repisa al lavabo. La verdad es que fue un cúmulo de circunstancias desastrosas que acabaron con mi “tesoroooo” buceando en un charquito de espuma de afeitar.

Andaba yo liado con mi teléfono, mandando twits, escribiendo whatsaps y leyendo mails cuando me di cuenta que era hora de afeitarse y salir rapidito de casa si quería llegar a tiempo de recoger a mi hijo al colegio. Así que me metí en el cuarto de baño y contesté el último mensaje. Hecho esto dejé el teléfono en la repisa que hay sobre el lavabo, algo que no tengo costumbre de hacer porque soy consciente que la electrónica y la humedad no se llevan muy bien… pero aún así lo hice. Todo transcurría con normalidad hasta que de pronto el móvil comenzó a vibrar sin parar. No era una llamada, era un grupo de los que tenía silenciado que se había puesto en modo vibración.

Una pasada de la cuchilla apurando la barba y de pronto oigo un crack, seguido del temido CHAFFF. El móvil al caer había dado con el grifo y había saltado la tapa trasera, así podía entrar más agua, para luego ir a bucear durante un instante. Fuera batería, secador, horas sin tocarlo, más secador y la prueba definitiva. Pulsé el botón de encendido y la pantalla brilló con el logotipo de SONY que dio paso al XPERIA degradado, la cosa iba bien. De pronto negro… Estoooo, qué pasa aquí?? Pulso de nuevo el botón de encendido y aparece la pantalla solicitando el PIN, ay que exagerado eres, siempre pensando lo peor. Toco en la pantalla y nada, no funciona nada y vuelta al negro. Vuelvo a pulsar en el botón de encendido y aparece de nuevo la pantalla del PIN con idéntico resultado…. JOD*****!!!!!!!

A ver, respira, eres técnico informático y algo de microinformática sabes. Despiece, soplado, secado, montaje, encendido y otra vez lo mismo. Bueno, parece ser que se ha estropeado la pantalla táctil, no es tan grave. Y entonces el dicho de cuando algo puede ir mal va a ir peor, se enciende un led rojo en el lateral parpadeando y esa fue la última vez que mi smartphone dio señales de vida. Desde ahí todo a ido a igual o peor.

Así que sí, mi reino por un smartphone. Poder ver Twitter sin tener que sentarme frente al portátil. Conversar con amigos cercanos o lejanos por Whatsapp… Y encima esa semana mi mujer está de viaje de trabajo y en esos momentos parece que aún se echa más de menos poder enviar fotos de los pequeños, jugando, riendo, babeando o comiendo, cosas cotidianas que se echan tanto de menos cuando no las tienes a mano.

Habrá que esperar a Papá Noel o a los Reyes Magos para ver si se estiran y consideran que me he portado tan bien como creo y cumplen mi deseo. Mientras tanto… Zapatófono is back to me.

Anuncios

2 comentarios sobre “Mi reino por un…”

  1. Oye, oye!!! Que voy a lo importante… entonces no lo metiste en arroz? un informático no mete un móvil en arroz cuando se moja?
    Ostras, eso tiene que significar a la fuerza que es una leyenda urbana creída a pies juntillas por miles de personas (me incluyo)
    Por cierto, ahora piensa las ventajas de una batería que te durará el doble… vale, no cuela, no?
    Pues a portarse bien!
    Besos

    1. No es una leyenda urbana, funciona. Lo que pasa es que yo fui directamente al despiece para acelerar el proceso. Lo mejor es batería fuera y al arroz un par de días.

      No paro de pensar en todas las ventajas, de verdad, pero me puede la impaciencia 🙂

      Besos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s