Las rubias no son… ¿tontas?

No, no. Para nada lo son. No son tontas en absoluto. Al menos no todas, o al menos en la misma proporción que las morenas, o que los morenos, o que los rubios, o que…. los calvos.

En la historia del rock ha habido grandes voces femeninas, rubias y morenas pero hoy les toca el turno a ellas, a las que tienen que protestar para demostrar que saben de que va esto.

La primera de todas, Debbie Harris. La rubia del rock por excelencia. Rompedora desde hace tantos años que ni se recuerda, con carácter y carisma suficiente como para que una banda de rock de los 70 girara alrededor de ella. Blondie sin ella no serían lo mismo.

La melena rizada y muy cardada de Bonnie Tyler también era rubia pero creo que eso era difícil de ver en el momento en que empezaba a cantar con su voz ronca.

Otro emblema de las rubias rockeras fue Doro Pesch, la líder de Warlock y posteriormente de Doro. Una melena rubia interminable agitada al ritmo de la batería era el símbolo del buen heavy alemán de los 80.

Ana Johnsson tiene una cara dulce y una mirada azul mar capaces de derretir el hielo pero más aún lo hace con una voz potente y rasgada que transmite muchísima energía. Tuve la suerte de verla en directo y ahí aún gana más. Hasta le gusta a Spiderman, qué más se puede pedir?

En 1997 llegó a mis oidos la voz de Anouk Teeuwe, Anouk para los amigos, una holandesa con cara de no haber roto un plato y una voz profunda capaz de llenar un estadio. He tenido el placer (inmenso placer) de haber podido oírla en directo y creo que ha sido uno de los mejores conciertos en los que he estado. Me faltó abusar de un amigo que me podía haber pasado al backstage pero me quedé con las ganas.

 Por aquí también hay una rubia que nos ha llevado locos a los amantes de la buena música, Aurora Beltrán y sus Tahures Zurdos han sido un soplo de poesía en el rock nacional y Aurora ha sido la jefa en todos los movimientos de la banda. Tocaré fue la canción con la que los conocí y una de mis favoritas, pero si tengo que destacar alguna entre todas me quedo con esta. Hay una versión en directo con Luz Casal muy recomendable.

Y me dejo a muchas, muchísimas pero estas son mis favoritas y mis debilidades si pienso en rubio y en rock. Podría poner a Shakira versionando a AC/DC pero es que sólo de pensarlo me da un dolor de oídos tremendo.

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Ruido

El otro día oí un anuncio en la radio que me hizo sonreír, me trajo a la memoria viejos momentos en casa de mis padres, encerrado en mi cuarto con mi guitarra eléctrica y mis auriculares. El anuncio decía algo así como que dejes en paz a tus padres y te vayas a unos locales de ensayo que hay cerca de Valencia y claro, me acordé de mi madre mirándome con una cara que dejaba ver el dolor de cabeza que iba a tener tras mi sesión de ensayo en mi habitación.

Realmente los hijos somos unos cabrones con los padres, tensamos el hilo hasta extremos que son impensables hasta que nos cambiamos de bando y somos padres. Entonces nos entra todo el entendimiento de golpe, todas esas frases que eran tan coñazo pasan a ser verdades como templos pero claro, hay que llegar a ello. Otros lo consiguen sin tener que andar todo ese camino y esos son los que años después beatifican y demás, yo no conozco a ninguno.

Tenía yo muchos años menos, aunque mi afición por la música era la misma que ahora, cuando me metía en mi habitación con mi Fender colgando del hombro para practicar un par de horitas. Eso era un ritual que se producía al menos dos tardes a la semana, otras tantas me iba a casa del bajista del grupo y otra más al local de ensayo, el finde era momento de partido y entre semana tenía que compaginar eso con mis entrenamientos y estudiar.

Creo que el día que me compré unos auriculares de los buenos, mi madre se reconcilió conmigo. Dejó de acuchillarme con la mirada cada vez que me veía encaminarme a mi habitación guitarra al hombro.

Ahora hay locales de ensayo baratos para que los grupos puedan dar rienda suelta a su música pero antes era imposible encontrar nada en condiciones si no eras un capitalista. Nuestro local de ensayo lo conseguimos mediante un favor que pagamos con creces con conciertos “by the face” cada cierto tiempo y era un viejo teatro destartalado con una acústica horripilante; aún así, disfrutamos cada minuto allí juntos y cada vez que cojo una guitarra (aunque sea la del Guitar Hero) me vienen a la memoria muchas tardes entre solos de Knopfler y Clapton y rifs de Police.

En fin, lo que da de sí una cuña de radio de veinte segundos.

Ruta 66, el musical

Una de esas cosas que tengo pendientes de hacer, y hay unas cuantas, es la de recorrer la ruta 66. Debe de ser una experiencia absolutamente brutal el enfrentarse a todos esos kilómetros en un Mustang descapotable o, mejor aún, en una buena moto. La sensación de libertad, el participar del mito o vete tú a saber que tienen que ser un subidón de adrenalina contínuo. Y para ese largo paseo motorizado hay que equiparse con una buena banda sonora.

Para empezar hay que arrancar y para arrancar nada mejor que Start Me Up, una descarga de energía que te obliga a moverte.

Una vez el motor está arrancado hay que ir engranando marchas. Primera, segunda, tercera…camino a una carretera que se puede volver infernal por momentos y claro, en estos casos hay que echar mano de la socorrida Highway to Hell.

Pero este viaje no es sólo recorrer un camino, este viaje es disfrutar de ese camino y llenar la vida de millas. Life is a highway seguro que ayuda.

Aunque si hay una canción obligatoria para viajar, y más aún para hacerlo por esta ruta, es Born to be wild. Steppenwolf le puso banda sonora a la libertad y Easy Rider imágenes.

Pero no todo va a ser ritmo frenético, una nube de polvo se cruza en nuestro camino y nos arranca algunas lágrimas.

Una vez repuestos del momento melancólico hay que volver a la carga, millas y millas para completar el objetivo de llegar de nuevo al mar y el ritmo lo ponen Ozzy y los Sabath.

Qué es eso azul que se ve allí al fondo? Es el mar? Fin del trayecto, mil historias y experiencias que contar. Cientos de paradas a repostar, personas y personajes con los que cruzar una mirada o una pequeña conversación y allí al fondo Los Angeles, Paradise City y Axl a viva voz cantando.

Ahora hay que darse un baño en Venice para sacudirse el polvo y luego una vuelta por Rodeo Drive para ver la zona bonita de la ciudad y por supuesto, asegurarse una buena localidad para el Staples Center que hoy juegan los Lakers.

A new job

Después de once meses de travesía por el desierto del desempleo un nuevo trabajo llena mis días. Han sido once meses en los que he podido disfrutar de una forma total de mis hijos, de horas de parque, paseos hasta el colegio, repasos escolares y demás quebraderos de cabeza para los pequeños. Meses en los que mis viajes a Mercadona, a la carnicería o a comprar verdura eran un hábito. Meses en los que he hablado más con algunos vecinos que en los seis años en los que llevo viviendo en este barrio.

Meses que han tocado a su fin después de muchas entrevistas fallidas (muchas según me comentaban algunos conocidos) y de otras que no dieron su fruto por decisión mía.

A principios de abril hice una entrevista telefónica por una oferta de trabajo a la que me había inscrito a través de Infojobs (no, no es una leyenda urbana, a veces llaman y a mí me han contactado varias empresas). Charlé durante un buen rato con una señorita muy amable que me explicó las condiciones del puesto y tras aceptarlas recibí una llamada a los pocos días de otro caballero, también muy amable, que me volvió a preguntar lo mismo y a comentarme lo mismo. Una vez hechas esas dos entrevistas no se supo más del tema y pensé que todo había sido una más de esas entrevistas tras las cuales si te he visto no me acuerdo.

Pero a principio de mayo me vuelve a llamar el mismo caballero y tras disculparse por no haber dado señales de vida (alucinado me dejó) me dice que sí, que molo mucho y que soy la persona que necesitan, se pondrá de nuevo en contacto conmigo la señorita con la que hablé para decirme la documentación que tengo que aportar. Después de unas cuantas conversaciones y otros tantos emails todo queda claro y el día 13 de mayo empiezo mi formación en la estación de Adif de Albacete.

Pues bueno, el principio no ha sido fácil, después de mucho tiempo teniendo libertad de horarios y organización, he vuelto a tener alguien que me marca los tiempos y ajustarlo a los que reclaman mis pequeños parecía imposible. Después de unas semanas la verdad es que no está siendo para tanto y tengo bastante margen para organizarme.

Un nuevo trabajo lleno de electrónica y electricidad, de placas, de tornillería, de soldaduras y de un montón de cosas que forman parte del mundo de la informática pero con las que no había trabajado demasiado. Nunca es tarde para aprender.