Madrugar

Madrugar

Tengo una amiga que odia madrugar, es famosa en Twitter por sus lamentos y reniegos matutinos (algunos de madrugada y todos con la capacidad de arrancarte una sonrisa) cuando se levanta. Yo he de reconocer que llevo mejor trasnochar que madrugar y desde luego si trasnocho, mucho peor el tema de levantarse de la cama.

Madrugar implica trabajo, hacienda, labor u ocupación porque si no le asocias ninguno de esos términos, que tienen un marcado punto negativo, madrugar pasa a ser levantarse pronto. Yo en vacaciones no madrugo, me levanto pronto para ver amanecer en el mar o para jugar en el sofá con mis pequeñas o, con mucha suerte, poder avanzar un poco en alguna aventura de LEGO con mi hijo.

El otro día, festivo para mí obviamente, estuve un buen rato mientras despertaba a mis hijas para ir a su escuela de verano. Fue un rato genial, lleno de momentos dulces, risas, abrazos y un poco de enfado por parte de ellas por tener que levantarse. Fue un rato de un placer tan intenso que nada consiguió borrarme la sonrisa en todo el día y me dio que pensar. Tanta mala leche fluyendo a diario y lo único que necesito es menos de media hora con mis soles para poder borrarla de mi vida y la solución era bien sencilla, dejar de madrugar y levantarme un poco más pronto para poder estar un rato sacando el lado pequeño que aún me queda.

Desde ese día ya no me levanto a las 7:00, me levanto a las 6:15 para estar con todo listo cuando llegue el momento de ir a despertar a todos los pequeños de la casa.

Cansa? Los jueves ya no soy persona pero anda que no quita bilis a lo largo del día.

Lo recomendaría? Bueno, si no temes que tus ojeras se hagan fuertes y no desaparezcan en unos años los beneficios son muchos.

Cuánto tiempo piensas aguantar? Pffffff, no tengo ni idea pero espero que me toque la Lotería Primitiva pronto y una vez los lleve al cole me pueda volver a dormir.