Colorado

Hay situaciones que provocan vergüenza propia y otras ajena. Normalmente las personas implicadas en una situación de vergüenza propia se ponen nerviosas e incluso su cara se pone casi tan roja como la de Ana Mato a la salida de una sesión de rayos UVA. Por el contrario, las personas implicadas en una situación de vergüenza ajena están tan tranquilas mientras son los que la rodean los que sufren los síntomas de la vergüenza.

A qué viene esta disertación? Pues a colación del vídeo del PP para la campaña catalana en la que salían varios de sus miembros más destacados hablando en un idioma que no es el suyo y del cual reniegan como si de la peste se tratase. Ver a un “español de pro” como el señor Hernando, con los ojos más abiertos que Schwarzennagger en Desafío Total, hablando en catalán y pensando que habla en raro, a mí me pone de mala leche. Entiendo que la gente que no hable catalán pues les agradezca en el esfuerzo y yo lo haría, si el esfuerzo fuera por comunicarse con la gente y no para demostrar una postura política de la que siempre han huido.

Y ese vídeo me ha traído a la memoria el momento más surrealista de la campaña de las elecciones catalanas. Como el discurso de Xavier García Albiol no daba para una entrevista pues en Onda Cero se les ocurrió llamar al presidente del Gobierno, una persona que algo tendrá que decir acerca de lo que pasa en España (o como diría él, de ese país que presido). Frente a él pusieron a un talibán del independentismo, un hereje de la españolidad…. Ah no, que era Carlos Alsina. El resumen lo conoce todo el mundo, y es literal porque fue trending topic mundial, “y la europea?”. El ganador de las elecciones catalanas fue claramente Carlos Alsina que ha subido a los altares del periodismo simplemente por hacer las cosas como se deberían hacer siempre, con profesionalidad

Y esa entrevista me trajo esos momentos en los que nuestros representantes se ponen a hablar en idiomas que desconocen. ZP y su inglés, que no sabía porque sabía francés que luego resultó que tampoco. Doña Aña Botella y su discurso para darle los Juegos Olímpicos a Tokio, que está claro que venía infiltrada por los japoneses. Aznar y su discurso en la universidad de Georgetown. Rajoy y su bilingüismo (It’s very dificult todo esto), Rita hablando en valenciano, Rodríguez Ibarra en francés… La lista sería interminable.

Pero es que este 2015 lleno de elecciones y de campañas y precampañas eternas nos tenía una sorpresa vergonzante más, los bailecitos. El candidato del PSC fue el que inauguró la temporada con un ataque de epilepsia al ritmo del “Don’t stop me now” de Queen, gracias a ello Miquel Iceta pasó de míster celofán a personaje en la campaña catalana.

Y una vez acabadas estas elecciones y calentando motores para las generales de diciembre, la mujer más poderosa del país y que sólo se permite salir en la tele los viernes después de los Consejos de Ministros se soltó la melena en un programa que en principio no es muy visitado por políticos. Soraya Sáez de Santamaría se puso a dar saltos junto a Pablo Motos y su equipo, unas semanas atrás su compañera de partido Andrea Levy dijo algo de no votar a ridículos, en este caso no hubo comentarios.

Esta es la gente que nos gobierna, claro ante este panorama el programa de Salvados en el que aparecen Rivera e Iglesias es catalogado de histórico y un sinfín de loas que en cualquier país con algo de cultura democrática consideraría una entrevista/debate habitual.