Lento retorno

Demasiado tiempo desde el último post, demasiado tiempo mirando una página en blanco y sin saber muy bien qué escribir, demasiado tiempo con un humor que me invitaba a entradas enfadadas y que acababa borrando a medio escribir. La soledad de escribir mis ideas para mí tampoco me ayudaba demasiado y todo acababa en la papelera.

Así que aquí estoy, delante de la pantalla en blanco, intentando escribir algo mínimamente coherente, algo que lea alguien y le haga pensar, reflexionar, cerrar el navegador y buscar otra actividad…

Los Juegos Olímpicos no me parecieron oportunos de comentar, este año creo que los he vivido con menos ganas que nunca. La plata de la selección femenina de basket es lo poco que me ha animado las dos semanas de competiciones incesantes y retransmisiones interminables. Y el bronce de la selección masculina? Pues la verdad es que ni lo vi. Desde que se hizo pública la lista de seleccionados, me ha parecido tal despropósito que no les he hecho demasiado caso. Luego han sido capaces de sobreponerse a un inicio de campeonato horripilante para conseguir algo histórico pero esta vez no ha ido conmigo.

Y el panorama político? Bueno, una vez superada la vergüenza ajena de ver como unos cuantos gallos de corral se pavonean intentando ser presidentes de un país, la verdad es que estoy casi que contento con lo de las elecciones el día de Navidad, así de primeras me parece una excusa cojonuda para saltarse alguna de esas comidas/cenas tostón. “No vais a venir el día de Navidad?” No mujer, que tenemos que votar o ser mesas o algo relacionado con la fiesta de la democracia. Un poco para pensarlo sí que es pero es que como me pare a pensarlo igual me pongo a llorar y se me estropea la capa de protector solar.

Hablamos del verano, de las vacaciones? Venga, ese tema siempre anima mucho… aunque igual los que están de vuelta no se ponen muy contentos con que les restrieguen las vacaciones ajenas. Incluso hay mucha gente que vacaciones este año (y ya van unos cuantos) no va a tener. Gente que huye de matanzas que les son ajenas, gente que sólo quiere vivir tranquila, gente que se juega el pellejo por una ilusión. Este verano crucé a nado un buen tramo calzando unas botas de montaña, con pantalón corto, a mi lado iba mi hijo vestido de similar manera. A los pocos metros me dijo que no podía más, quedaban casi cincuenta hasta el primer sitio donde cogerse a algo que no se hundiera. Imaginé lo que tiene que pasar por la cabeza de tanta gente que no sabe apenas nadar, sin nada a la vista en kilómetros cuando sus hijos les digan que no pueden más, cuando ellos no puedan más. Imaginé la cantidad de miedo que tiene que caber en el pecho de una persona que se asoma de golpe a la certeza de una muerte cruel, injusta, de la que huía, de la que quería escapar con sus seres queridos. Refugiados los llaman, yo no encuentro nombre para tanto horror.

La pantalla se ha ido llenando, hay letras saltando de aquí para allá, algunas se juntan y parecen formar algo simpático, otras pintan escenas negras. Llegarán a algún lado? La botella está en el agua y se aleja de la orilla…

Just a castaway
An island lost at sea
Another lonely day
With no one here but me
More loneliness
Than any man could bear
Rescue me before I fall into despair

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