Normal

Empiezo con mi serie de post “Me meto en un charco yo solo” y la empiezo con la reseña de una novela que me llamó la atención por su escritor, un tipo al que escucho a diario por la radio, Roberto López Herrero. El calvo del sumario de Más de uno, @elexpecial, el Veri según su mujer… un señor al que no tengo el placer de conocer personalmente pero que transmite una cercanía y una inteligencia que merecía la pena explorar en otro medio que no fuera el radiofónico (unas cañitas y unas tapas por ejemplo).

Con esas premisas me acerqué a su novela, Normal. El inicio es simple, cómo atrapar a un asesino al que todo el mundo cataloga como normal? Para atraparlo van apareciendo diversos policías, cada uno con su problemática personal a cuestas y con esos mimbres y las relaciones que surgen entre ellos se desarrolla la historia.

El protagonista bien podría ser el alter ego de Roberto, camisetas de súper héroes, fan de Queen, freak de los cómics… Félix es esa persona que sin destacar demasiado se hace querer y demuestra una especial habilidad para resolver enigmas ocultos.

La parte femenina, y no menos protagonista, sería para Lara Martell, una joven psicóloga que ayudará en la investigación.

El grupo de policías va desde el compañero de Félix, Manu, a un problemático Pablo con cierta facilidad para meterse en líos, un jefe gruñón muy del estilo de las series americanas, un grupo de frikis informáticos y una trepa dispuesta a vender a su madre por algo de éxito.

Enfrente alguien normal, alguien con el súper poder de pasar inadvertido haga lo que haga y frente a quien lo haga.

La novela engancha desde el primer momento, no se para en presentar a los personajes si no que los va desarrollando conforme se incorporan a la historia, una historia en la que es imposible no sumergirse cuando cada escena se plantea desde más de un punto de vista. La narración es muy directa y pese a eso se nota el trabajo de documentación para presentar el trabajo policial de forma impecable.

En fin, una novela más que recomendable ahora que vienen días de regalos y que deja con ganas de más.

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La historia nos regala fechas para que llenemos nuestros calendarios de señales y nuestra mente de recuerdos sobre lo que hacíamos un día determinado. Eventos que han llenado páginas de libros de historia o de periódicos, horas de emisión de radio y televisión.

Dónde estabas el 11 de septiembre de 2001? Y el 11 de marzo de 2004? Qué hacías el 25 de julio de 1992? O el 23 de febrero de 1981?

Fechas que nos ubican en un lugar y en una época, que nos retrotraen a un momento de pánico absoluto o de emoción desbordada.

Leer un libro de Stephen King te va a llevar a Maine, dalo por hecho, pero a qué momento? Dónde estabas el 31 de octubre de 1958?

El 22 de noviembre de 1963 asesinaron a JFK y lo convirtieron en un icono, en un mito del siglo XX. El que cargó con el muerto, nunca mejor dicho, fue Lee Harvey Oswald que fue asesinado poco después por un mafioso llamado Ruby. En la historia reciente de EEUU pocos hechos son tan recordados como el magnicidio de Dallas. Qué habría pasado si el presidente con la sonrisa perfecta hubiera continuado en el poder? Son ciertas las teorías de la conspiración que dicen que Oswald no fue el asesino? Basándose en eso y en un agujero en el tiempo King nos lleva de paseo por los Estados Unidos de los 60, nos sube a un Sunliner rojo y nos pasea por ciudades oscuras (Derry, Dallas), nos muestra la pobreza, la miseria, la hospitalidad, la felicidad y el amor como sólo él puede hacerlo, rodeándolo de un halo de muerte que puede sobrevenir en cualquier momento.

No es que haya leído demasiado últimamente pero este libro me ha encantado, el juego del viaje en el tiempo, de los efectos, de las paradojas está muy bien planteado y deja poco hueco a los errores que se pueden encontrar cuando hay algún agujero espacio temporal. Y la ambientación es perfecta, desde el inevitable Maine pasando por Florida y llegando a Texas. Tiene su momento de road movie con todos esos viajes en el descapotable, pasa por la ficción absoluta y se recrea en los momentos históricos.