Trying again

Ni me acuerdo de la última vez que me puse a escribir, ponerme frente al teclado y ver la pantalla en blanco me daba una pereza extrema. No era por falta de ideas, la radio, twitter, el día a día dan para escribir una novela. Quizás sea por falta de tiempo para ordenar tanta idea suelta, para dar forma a unos pensamientos que van saltando de una cosa a otra. Poco tiempo libre y usado para ponerme al día con unas cuantas series y películas que tenía pendientes, realmente varios cientos de horas entre una cosa y otra. Tampoco encuentro nada que me parezca interesante para andar contando. Otra entrada que empieza llena de excusas y buenos propósitos.

Y qué ha ido pasando entre tanto? Pues que he tenido un verano de lo más entretenido, lleno de niños y actividades infantiles, de viajes a la montaña, de excursiones río arriba y abajo, paseos entre pinos y horas y horas de piscina y playa. Un verano en el que no ha habido apartamento para estar junto a la playa pero lo hemos llenado bien. Otro recuerdo a las vacaciones, bien seguimos gastando tópicos.

Me quedan las lecturas, de las que muy lentamente voy dando cuenta. Libros de todo tipo, novela negra, ficción, aventuras, algún ensayo. Me gustaría reseñar alguno, dar mi opinión sobre lo último que he ido leyendo pero creo que ya hay gente que lo hace mucho mejor y más al día de lo que yo seré capaz de hacerlo nunca. Aun así no me resigno a no hacerlo, un poco por rendir homenaje a gente que es capaz de llenar mi vida durante un tiempo de aventuras ajenas, del dolor o pasión de algunos personajes que durante el viaje de la lectura pasan a formar parte de mi colección de amigos, otro poco por dejar plasmada mi opinión acerca de lo que va pasando por mis manos.

Me queda la música, ahora mismo revisando clásico tras clásico, redescubriendo pequeñas joyas que no conocía o que había aparcado en el olvido, descubriendo grupos nuevos gracias a mi vuelta a Radio3. La música bien merece un apartado especial en este blog y en mi vida, orejas que siempre están ávidas de más, de ritmos diferentes, de melodías imposibles. Música, música para vivir.

Y este verano ha sido el momento de ir poniendo fin a tanto almacenar series sin ser vistas. Ha caído el mito, empecé a ver Juego de Tronos y me vi envuelto en el frenesí de saber qué iba a pasar con cada uno de esos personajes, de hacerme fan de alguno de ellos para después verlo caer en alguna batalla, odiar a alguno que otro también. Daredevil me dejó con tantas ganas de la tercera temporada que fui capaz de ver Jessica Jones sólo por ver si conseguía engancharme un poco. Y bueno, el principio del otoño está siendo de Narcos, el “iueputa”, “pinche” y “plata y plomo” se están instalando en mi vida a ritmo de Pablo Emilio Escobar. Material para un post dan y mucho.

En fin, que espero no volver a escribir más entradas como ésta. No estar poniendo excusas y seguir sin escribir. Voy a coger un poco de carrerilla y a ver si consigo reengancharme con el blog y tener un mínimo de continuidad. Gracias si aún seguís por ahí.

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Lento retorno

Demasiado tiempo desde el último post, demasiado tiempo mirando una página en blanco y sin saber muy bien qué escribir, demasiado tiempo con un humor que me invitaba a entradas enfadadas y que acababa borrando a medio escribir. La soledad de escribir mis ideas para mí tampoco me ayudaba demasiado y todo acababa en la papelera.

Así que aquí estoy, delante de la pantalla en blanco, intentando escribir algo mínimamente coherente, algo que lea alguien y le haga pensar, reflexionar, cerrar el navegador y buscar otra actividad…

Los Juegos Olímpicos no me parecieron oportunos de comentar, este año creo que los he vivido con menos ganas que nunca. La plata de la selección femenina de basket es lo poco que me ha animado las dos semanas de competiciones incesantes y retransmisiones interminables. Y el bronce de la selección masculina? Pues la verdad es que ni lo vi. Desde que se hizo pública la lista de seleccionados, me ha parecido tal despropósito que no les he hecho demasiado caso. Luego han sido capaces de sobreponerse a un inicio de campeonato horripilante para conseguir algo histórico pero esta vez no ha ido conmigo.

Y el panorama político? Bueno, una vez superada la vergüenza ajena de ver como unos cuantos gallos de corral se pavonean intentando ser presidentes de un país, la verdad es que estoy casi que contento con lo de las elecciones el día de Navidad, así de primeras me parece una excusa cojonuda para saltarse alguna de esas comidas/cenas tostón. “No vais a venir el día de Navidad?” No mujer, que tenemos que votar o ser mesas o algo relacionado con la fiesta de la democracia. Un poco para pensarlo sí que es pero es que como me pare a pensarlo igual me pongo a llorar y se me estropea la capa de protector solar.

Hablamos del verano, de las vacaciones? Venga, ese tema siempre anima mucho… aunque igual los que están de vuelta no se ponen muy contentos con que les restrieguen las vacaciones ajenas. Incluso hay mucha gente que vacaciones este año (y ya van unos cuantos) no va a tener. Gente que huye de matanzas que les son ajenas, gente que sólo quiere vivir tranquila, gente que se juega el pellejo por una ilusión. Este verano crucé a nado un buen tramo calzando unas botas de montaña, con pantalón corto, a mi lado iba mi hijo vestido de similar manera. A los pocos metros me dijo que no podía más, quedaban casi cincuenta hasta el primer sitio donde cogerse a algo que no se hundiera. Imaginé lo que tiene que pasar por la cabeza de tanta gente que no sabe apenas nadar, sin nada a la vista en kilómetros cuando sus hijos les digan que no pueden más, cuando ellos no puedan más. Imaginé la cantidad de miedo que tiene que caber en el pecho de una persona que se asoma de golpe a la certeza de una muerte cruel, injusta, de la que huía, de la que quería escapar con sus seres queridos. Refugiados los llaman, yo no encuentro nombre para tanto horror.

La pantalla se ha ido llenando, hay letras saltando de aquí para allá, algunas se juntan y parecen formar algo simpático, otras pintan escenas negras. Llegarán a algún lado? La botella está en el agua y se aleja de la orilla…

Just a castaway
An island lost at sea
Another lonely day
With no one here but me
More loneliness
Than any man could bear
Rescue me before I fall into despair

Dicen que se ha muerto Garibaldi

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Hace ya muchísimos años un esqueleto se asomó a la ventana del laboratorio de ciencias del colegio Ramiro de Maeztu de Madrid y vio a un grupo de estudiantes botando un balón naranja y tirándolo por un aro. Era Garibaldi, un personaje que asistió desde esa ventana a la creación de uno de los clubs históricos del basket español y europeo. Garibaldi vio como esos estudiantes pasaron a ser el Estudiantes y su presencia siempre ha estado ligada al equipo. Desde la “cla” original hasta la Demencia actual, el esqueleto ha sido la imagen de la grada de Estudiantes. Una presencia que nunca fue física porque el pobre Garibaldi tenía prohibido salir del laboratorio.

Ese club amateur, que fue uno de los fundadores de la competición local, que estuvo presente desde la primera temporada en ACB, siempre tuvo claro que era un equipo de patio de colegio, algo de lo que todos sus seguidores siempre hemos estado orgullosos. Desde ese patio se han ganado Copas del Rey, se ha jugado una Final Four de Euroliga (la primera edición), se ha jugado la final de la ACB y algunas finales y semifinales europeas. Pasamos de ser un equipo simpático que ganaba a veces a los grandes a ser tratados como uno de ellos. Ganar dejó de ser de horteras para convertirse en una costumbre.

Fuimos el primer equipo de Madrid, formamos a tantos jóvenes y tan buenos que sobraba para abastecer a varios equipos y seguir manteniéndonos en la élite. Vicente Ramos, Fernando Martín, Alberto Herreros, Antúnez, Orenga, los hermanos Reyes, Carlos Jiménez, Sergio Rodríguez… Todos miembros de la selección española, algunos de ellos con medallas olímpicas y de mundiales y todos ellos salidos de una de las mejores canteras de España (con permiso del Joventut). Muchos emigraron al vecino rico, otros probaron suerte en la NBA pero fueran donde fueran siempre serían una parte de nuestros recuerdos.

Un par de americanos interesantes e implicados en el equipo y el resto lo ponía la cantera del Ramiro, esa era la receta de unos éxitos que no parecían conocer límites. Pero el sueño se rompió, los americanos dejaron de implicarse y la política de fichajes dejó paso a un mamoneo en el que lo único que interesaba era llenarse los bolsillos a base de comisiones. La cantera iba perdiendo protagonismo en el equipo con la llegada de comunitarios que, sin aportar nada especial, robaban minutos y proyección a los jóvenes. Éstos se cansaban de perder el tiempo y los partidos para irse a buscarse la vida a otros equipos.

Siempre se ha cantado en la grada lo de “¡Dicen que se ha muerto Garibaldi! ¡Uh! ¡Garibaldi! ¡Uh! ¡Garibaldi! ¡Uh, uh, uh!” pero creo que al final lo han matado. El pobre aún ha acudido este año a intentar un imposible, a ayudar a que no volviéramos a bajar como en 2012. Nos han sobrado 2 minutos. A falta de ese tiempo manteníamos la categoría, en esos 120 segundos un frenesí de mal juego y de miedo ha pasado por encima de una plantilla que tiene talento para seguir en ACB pero que no ha tenido corazón.

Y los aficionados… Pues los más viejos seguiremos sacando brillo a nuestros recuerdos de los gloriosos noventa, a recitar de memoria el cinco inicial que ganó la segunda Copa del Rey y también la tercera. A recordar tardes donde hombres de amarillo y negro desafiaban a quien se pusiera por delante. El triple de Carlitos Jiménez en el Nou Congost, Estambul, los mates de Ricky, la inteligencia de Pinone, la magia de Nacho Azofra, la metralleta de Herreros, la chispa de Sergio, la clase de Nacho Martín…

Andes donde andes, siempre seré de Estudiantes.

Panamá

Parece mentira que un país tan pequeño pueda tener tanta repercusión. Varias novelas y películas ambientadas allí dan una muestra de lo importante que puede llegar a ser estratégicamente y todas ellas tienen una ambientación de juego de espías que ha llegado hasta nuestros periódicos.

Te levantas una mañana tan tranquilo y alguien ha conseguido filtrar documentos que inculpan a medio mundo en una trama de ocultación de dinero y de fraude fiscal. Como no puede ser de otra manera, empiezan a salir nombres de personajes de la escena pública española y, como tampoco podía ser de otra manera, empiezan a salir los nombres de políticos también. Que si un alto cargo por ahí, que si un ministro por allá, un director de cine, un cantante/presentador, todos en el mismo saco. Ahora mismo no eres nadie si no estás en esa lista, más extensa que la Forbes pero con tantos millones como ella.

Sinceramente creo que están abusando de nuestra abulia, de nuestra falta de compromiso para que eso acabe. Porque, no nos engañemos, el comportamiento de nuestra élite cultural y política es el reflejo de lo que somos el conjunto de los españoles. Quien más y quien menos ha buscado algún recurso para ahorrarse unos euros de IVA en alguna reparación sin factura, o escondido algún ingreso extra de las garras de Hacienda. Y quien más, quien menos ha pensado en qué haría para pagar menos si tuviera más.

Y eso hacen todos los “panameños”, esconder parte de su enorme patrimonio para que no se lo “quite” Hacienda. Esa Hacienda que somos casi todos y que se encarga de recoger impuestos para que el sistema funcione. Esa Hacienda de la que es difícil escapar cuando eres un trabajador con un sueldo normal, mileurista, dosmileurista o algo que a final de año no sume más de seis cifras. Ese sistema del país al que tanto aman, al que hay que salvar de los antisistema que lo quiere destruir. Antisistema?? Quién es el antisistema, un votante de la CUP que paga religiosamente todos y cada uno de los impuestos, peajes, copagos y lo que digan, o un señor con una pulserita con la bandera española y cuentas en todos los paraísos fiscales?

Definitivamente creo que me voy a hacer mucho más antisitema y seguiré pagando mis impuestos aquí y votando a quien me plazca, no me pondré pulserita con bandera ninguna y los paraísos los dejaré para las vacaciones.

Tragaderas

Diga lo que diga el FMI, el BCE, el Gobierno y cualquiera que emita un juicio macroeconómico, la situación laboral en este país deja bastante que desear. Esto obliga a asumir como aceptables determinadas condiciones o imposiciones que en otro caso ni se plantearían y si se plantearan, implicarían dejar ese trabajo al momento.

No es el caso, ahora mismo cuesta soltar el puesto que se tiene porque la dificultad de obtener otro y la duda sobre si será mejor o peor que el actual nos llenan de miedo en nuestras decisiones.

Ya lo dijo el gran Maestro Yoda, el miedo lleva a la frustración, la frustración a la ira y la ira al lado oscuro. Así anda mucha gente, en ese camino desde el miedo a perder un empleo que no satisface sus expectativas profesionales y, en algunos casos, ni las económicas. Actualmente no es mi caso pero sí que lo es para mucha gente que me rodea.

Mi trabajo actual no es el trabajo con el que yo soñaba cuando estudié informática pero me permite algo muy importante, desconectar totalmente de él cuando aparco el coche al final de una jornada. Esto es algo muy importante para mí después de muchos años de llevarme trabajo a casa, de despertarme en medio de la noche con una query que soluciona algún problema en un report o escuchar las conversaciones de casa como la música de fondo que tienes mientras tecleas. Ahora todo eso ha quedado atrás.

Sin embargo, mucha gente no tiene esa suerte. Tienen uno (o más trabajos), que los estresan, los alienan y les hacen ir perdiendo el buen humor y la perspectiva de que el trabajo sólo es un medio para vivir y no el fin. Quizás todo esto sea muy fácil de decir visto desde fuera, cada uno tiene unas circunstancias personales que valora de diferente forma y para mucha gente trabajar es la forma de realizarse personalmente.

Después de diez semanas de baja aún me reafirmo más en mi forma de actuar en el trabajo, no tragar con todo, decir que no muchas más veces que aceptar viajes fuera de casa. Un compañero se marchó recientemente porque siempre estaba fuera, se quejaba amargamente a nosotros de esa situación pero jamás decía que no. Las tragaderas no son infinitas y cuanto antes mostremos los límites, mejor estaremos tanto los que mandan como los mandados.

Batman Vs Superman

the-hidden-plot-of-batman-vs-superman-dawn-of-justice-593860.jpgAVISO DE SPOILER: Si no quieres detalles no sigas leyendo porque corres el riesgo de que te destripe la peli entera.

Avisados todos, vamos al lío.

26 de marzo de 2016, 18:30 horas hora peninsular (de la de ahora, por si esto lo lee alguien cuando nos pongan horario británico).

Tengo un grupo de amigos increíble, nos vemos poco pero sabemos que siempre estamos ahí para los otros y cuando hay estreno de cine intentamos quedar para ver alguna película juntos. Hasta ahí todo normal, lo atípico esta vez era que mi hijo mayor se unía a la fiesta y que nos íbamos después de cena. El peque estaba encantado con la idea y creo que digo poco si escribo que sus uñas desaparecieron en los días previos.

La tarde elegida salió estupenda, primaveral como está siendo todo el invierno, invitaba al paseo previo. A la hora acordada allí estábamos todos para ver la nueva entrega de dos superhéroes eternos, nerviosos como niños los adultos y el niño histérico. Palomitas, cocacola y a sentarse.

Vaya por delante que después de la decepción que supuso El despertar de la Fuerza, yo iba con bastantes reservas a ver a un Batman viejuno y que parecía un ciclado de gimnasio. Los trailers nos distrajeron un rato hasta que se apagaron todas las luces y el volumen subió un punto más. Un señor Wayne que se va acercando peligrosamente a la edad de Alfred nos mostraba como se ve una batalla entre un superhéroe y un supervillano desde el punto de vista de un ser humano, destrucción y miedo gane quien gane.

A continuación el tratado de psicología que Zach Schnyder se ha marcado, la ira de Batman, las dudas de Superman, unas vueltas por la infancia de Bruce Wayne en modo Frank Miller. La película iba avanzando muy lentamente pero de momento me estaba gustando. Incluso Lex Luthor a ratos.

La aparición de los nuevos personajes de la saga me resultó un poco forzada, no creo que fuera necesario desvelar a los protagonistas, con haber sacado el logo de cada uno de ellos era más que suficiente pero bueno, unos minutos más que sumar a la película.

Llegaba el momento del enfrentamiento, las apuestas de casi todos a favor de Superman por una evidente superioridad física y por ser casi inmortal pero era evidente que Batman se guardaría algún as en la manga. La lucha me gustó, como casi todo en la película me parece que le sobra algún que otro plano que no aporta mucho y contribuye a alargar la película pero, por desgracia mía, no soy yo ni el director ni el guionista.

Una vez dilucidado el vencedor, los dos, la lucha para salvar a la madre de Superman y la posterior contra Doomsday me encantaron. Un Batman más bruto que de costumbre, nada de hacer prisioneros, y un Superman desatado se hacen a un lado para que aparezca la que por momentos parecía la protagonista de la película, Wonder Woman. Esperadísima aparición y la verdad es que creo que es un personaje que puede dar mucho de sí en el universo DC.

En fin, que salí contento del cine y que a pesar de salir con el culo cuadrado me quedé con ganas de más. En breve volveremos al cine a ver qué tal le va a mi querido Capitán Rogers.

original

Oh my god! This is NBA

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Fin de la temporada regular en la NBA, tiempo de análisis y de premios. La mejor liga del mundo, al menos eso dicen ellos, se prepara para su recta final en unos playoffs tan emocionantes como siempre y en el camino nos ha dejado una estela de jugadas imposibles y de records difícilmente igualables. Y pese a que cada vez la sigo con menos intensidad, siempre me asomo con el mismo interés.

San Antonio Spurs mejora año tras año, son el mejor Rioja de todo Texas y de todo el universo baloncestístico. El equipo que mejor juega como tal en toda la liga no sólo resiste el paso del tiempo si no que consigue elevarse por encima de defensas agotadoras y ser ellos los que manejen el tempo de cada encuentro. Tim Duncan sigue acumulando minutos y triunfos a un ritmo monstruoso y son uno de los favoritos a un triunfo que en el Oeste está más caro cada temporada.

Golden State Warriors ha recogido el testigo de los Lakers del showtime y lo ha combinado con una efectividad propia de los Bulls de His Airness, Michael Jordan. Equipo ante todo pero con un grupo de individualidades que podrían optar a MVP o al menos a formar en mejor quinteto de la liga, no lo harán por motivos comerciales pero no por falta de merecimientos. Stephen Curry es la luz que deslumbra al mundo pero junto a él, y haciendo posible su brillo, están Klay Thompson, Draymond Green y un entrenador que saca el 110% de cada uno de sus jugadores, Steve Kerr. Con el record de partidos ganados en temporada regular, nadie duda que son el equipo a batir.

Eso por el Oeste, por el Este tendremos a Cleveland con LeBron James intentando ganar el anillo para su ciudad y con posibilidades si gestionan bien los minutos y las lesiones les respetan. El resto, quedan como contenders pero sin aspiraciones reales a ganar. Cleveland tiene mucho que demostrar y muchas ganas después de la final fallida el curso pasado. Todo eso con permiso de los contenders citados.

Como sorpresa negativa los Bulls quedando fuera de playoffs, el rendimiento irregular de Memphis, el enésimo record negativo de los Lakers, unos Knicks que no dan señales de vida…

Todos listos para trasnochar porque dormir es de cobardes en tiempo de playoffs, botas negras puestas y a prepararse para uno de los mejores espectáculos del mundo…. NBA en estado puro.